maría marta fasoli

Y si nos dejáramos pensar?  Y  también nos dejáramos sentir? si para esto fuera posible un plano ficticio en el que pensar fuera una suma de actos libres y espontáneos. Si al hacerlo dejaramos urdirse libremente la trama de cualquier pensamiento, quien lo sabe, adonde nos llevaría el juego?
Es que pensar con libertad abre tantas puertas como impredecibles direcciones en el tejido. La intricada red de preguntas, respuestas, asociaciones y juegos mentales no puede prescindir los otros pensamientos, que se encadenaran conforme  aventuramos el espíritu. Porque  no, un decir, una gramática original,  primero secreta, hoy develada. Una oración que sin quererlo re-edita la Dublin de Joyce y ciudades desmedidas como  algunas urbes contemporáneas. Lugares de una profunda interioridad expuesta, deseosos de ser habitados por nosotros.
Carlos Thays.